Xena, mi gatita, para mí lo era todo: mi refugio, mi tranquilidad y mi compañía. Su sola presencia me hacía sentir bien y en calma. Cuando lamentablemente nos dejó, quise que este espacio llevara su nombre porque este era su hogar, un lugar donde me dejó muchas enseñanzas para el alma.
Tenía que ocupar ese vacío en algo que me diera paz. Siempre me apasionó crear cosas con mis propias manos, y este fue el momento preciso de dejar plasmados mis sentimientos. Es mi forma de hacerle un homenaje, sintiendo que su esencia sigue presente en cada detalle que sale de este taller.
Quiero compartir este rincón contigo, porque creo profundamente en la belleza de lo imperfecto, en lo hecho a mano, y en el poder de los pequeños detalles para convertir una casa en un verdadero hogar.
Cada pieza está creada artesanalmente, sin prisas. Creo que las cosas hechas con calma llevan una energía distinta, y eso se nota.
Elijo materiales que respetan la naturaleza siempre que puedo. — lo natural tiene una textura que lo sintético nunca alcanza.
Creo que una casa se convierte en hogar cuando la llenas de objetos que significan algo. Mis creaciones buscan ser exactamente eso: piezas con sentido.
Cada creación tiene su propia historia. Pásate por el taller y descubre las piezas que nacen en mi pequeño rincón.